
El paso del titular de las finanzas municipales, German Blanco, por la comisión de Hacienda del Concejo Deliberante, más allá de que no fuera su intención confirmó las acusaciones del arco opositor que, en su momento, aseguró que la demora en la elevación del presupuesto municipal obedecía a una estrategia electoral para “esconder un terrible aumento de tasas”.
En tal sentido, Blanco no pudo dar precisiones sobre la fecha en la que la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales completara el nuevo esquema de la Tasa de Servicios Urbanos (TSU), que además de haber sido un compromiso asumido por la actual gestión, para simplificar y hacer más equitativo el principal tributo que cobra el municipio, también fue uno de los pretextos esgrimidos por el intendente Guillermo Montenegro para pedir al Cuerpo Deliberativo la prórroga del plazo para presentarlo hasta el 26 de noviembre.
El funcionario pretextó que “la actualización de la ordenanza Fiscal e Impositiva no incluye el trabajo de rediseño de la TSU que está elaborando la Facultad de Ciencias Económicas. Hacia noviembre de 2021 nos solicitaron una prórroga para presentar el resultado del segundo informe en el contrato de asesoramiento. Principalmente por la complejidad que ha demandado para el equipo de trabajo en avanzar en una propuesta que solucione y sea superadora de los problemas que se habían observado”.
Además de no poder responder a la requisitoria de los ediles sobre si la Universidad puede dar una fecha estimativa de cuándo tendría la nueva fórmula de la TSU, el funcionario tampoco pudo evacuar la requisitoria de los ediles respecto al porcentual de cobrabilidad de la TSU, los datos sobre la planta de funcionarios políticos, la cantidad de personal en la planta permanente, la cifra transferida al Fondo de Promoción Turístico, y los montos de la deuda total del EMSUR con el CEAMSE y de las multas a la empresa de recolección de residuos 9 de Julio.
También tuvo que hacerse cargo de la filípica del presidente del bloque de Acción Marplatense, Horacio Taccone, quien le enrostró sentirse “defraudado” por la gestión de Guillermo Montenegro.
“El año pasado hubo presupuesto 2021 porque Acción Marplatense acompañó la propuesta a cambio de que el Ejecutivo cumpla con algunas cuestiones, pero no cumplió ninguna”, descerrajó el pultista, enumerando el presupuesto participativo, que se presupuestó para el año pasado, pero no se ejecutó ni un peso de ello, “no se ha puesto un solo ladrillo en el hospitalito de Batán ni han iniciado los trámites para que ello ocurra, han defraudo a vecinos de Batán esperando que eso ocurra. Tampoco ha habido capacitaciones masivas en oficios como era el compromiso asumido”.
Con el mismo tono admonitorio, que dejaba entrever un ultimátum del aliado institucional del oficialismo, Taccone sentenció: “No tengo ganas de escuchar palabras excusatorias o creaciones verbales que tiendan a minimizar la falta de compromiso en cumplir las condiciones que lograron que tengamos presupuesto”.



