
Las declaraciones del polémico candidato a diputado ultra-liberal, Javier Milei, reconociendo haber mantenido, antes de las PASO, una reunión subrepticia con el ex presidente Mauricio Macri, cuya figura resaltó, diferenciándola de la casta política que él tanto crítica y abomina, produjo un profundo malestar en Juntos de cara a la recta final para las elecciones generales del 14 de noviembre. El temor y la preocupación de una posible fuga de votantes de Facundo Manes imperarían en la dirigencia radical como consecuencia de la revelación de dicho encuentro, después de haberse encolumnado detrás de la figura del neurólogo, buscando reposicionar al partido centenario y darle a la coalición opositora un perfil progresista, que disimule el fracaso de los cuatro años de Mauricio Macri al frente de la Casa Rosada.



