Por Juanjo Beascochea

El diputado nacional de la UCR Martín Berhongaray derrotó por 13 puntos a su colega Martín Maquieyra, del PRO, en las internas abiertas que se llevaron a cabo ayer en La Pampa para definir las candidaturas a gobernador de las elecciones generales del 14 de mayo, mientras el peronismo disputó postulaciones en cinco localidades del distrito.

Con la finalización de la carga de datos oficiales minutos antes de la medianoche, el Tribunal Electoral de La Pampa consignó que la Lista A 501 de Berhongaray obtuvo 15.550 votos (56,28%), frente a los 12.082 (43,72%) de la Lista B 502 de Maquieyra, lo que convirtió al legislador radical en el candidato a gobernador de la alianza opositora Juntos por el Cambio (JxC).

Con un 14% de participación sobre el total del padrón, 3.711 personas votaron en blanco y se registraron 211 votos nulos.

También en Santa Rosa se impuso el candidato de Berhongaray sobre el de Maquieyra: con el 99,03 % de las mesas escrutadas, Francisco Torroba, que fue intendente entre 2008 y 2011, obtuvo 4.461 votos (54.11 %) ante el candidato del PRO, Martín Ardohain, que alcanzó 2.667 (32,35 %); y el radical Federico Roitman que cosechó 1.116 (13,54%).

En General Pico, la candidata a intendenta de la lista de Maquieyra, Adriana García, ganó la postulación con el 39,19 % de los votos (1.743), frente a las tres listas que presentó el radicalismo, donde Jorge Amato alcanzó el 24,39 % de los votos (1.085), Juan Pablo Vieta el 17,33 % (849) y Juan Carlos Passo el 16,37% (771).

La sumatoria de votos de las tres listas radicales que perdieron ante García le dieron el triunfo a Martín Berhongaray en General Pico, bastión de Maquieyra.

Con estos resultados, en las elecciones del 14 de mayo se enfrentarán el oficialista Frente Justicialista Pampeano, que postula a la reelección al gobernador Sergio Ziliotto junto a la diputada provincial Alicia Mayoral; JxC, con Berhongaray y la exdiputada provincial Patricia Testa, y el Frente de Izquierda y de Trabajadores-Unidad, que propone al dirigente de ATE Luciano González con Sofía Mercedes Fernández.

También competirán el frente Desde el Pie con funcionario provincial de Salud Claudio Alejandro Acosta junto a María Laura González; el Movimiento Federalista Pampeano que lleva al exdiputado provincial Héctor Fazzini con Sonia Analía Wisner, y Comunidad Organizada, con el exintendente de Santa Rosa Juan Carlos Tierno, destituido a los 87 días en marzo de 2008 y luego condenado a dos años de prisión en suspenso por abuso de autoridad.

Por su parte, el Frente Justicialista Pampeano tuvo elecciones en cinco localidades y en una comisión de fomento: en Doblas, la intendenta Anelisa Gómez, que tuvo que asumir el Ejecutivo por el fallecimiento del intendente Fabián Zabala, obtuvo 430 votos (57,72%) contra los 334 (42,28 %) de Gustavo Lanza.

Por su parte, el exintendente de Quehué Luciano Beloqui ganó la interna por 136 a 129 votos, (51,34% a 48,68%) frente a Marcos Samuel Fernández.

En Rancul, Horacio Eduardo Castro se impuso por 482 ante los 398 votos de Miguel Aciar Fernándo (54,77% a 45,23%); en Caleufú, Oscar Alejandro Baras ante Gerardo Oscar Martínez por 616 a 470 votos (56,76% a 43,28%); en Arata Jorge Henso Sosa ante Gerardo Mariel Arnaudo, 431 a 179 (70,66% a 29,34%).

En Maisonave, Rodecia Maribel Bernelli ganó por 125 a 94 votos frente a Esteban Maiorana (57,08% a 42,92%).

El presidente de la Unión Cívica Radical y gobernador de JujuyGerardo Morales, calentó este domingo la interna en Juntos por el Cambio al repudiar a Mauricio Macri por una crítica que el expresidente realizó contra Hipólito Yrigoyen y lo acusó de querer romper la coalición para unirse a la “derecha antidemocrática”.

“Estimado Mauricio: vivir de la grieta no es el camino, menos aún generar otra grieta en JxC atacando a la UCR como lo estas haciendo últimamente. No es momento de peleas entre los políticos. Estamos frente a una situación muy difícil para el país y para los argentinos y argentinas”, comenzó diciendo Morales en una carta pública que acompañó en redes con una captura de una declaración en la que Macri criticó el “populismo de Yrigoyen”.El camino es la tolerancia y el diálogo, atributos que nos exige la sociedad a quienes tenemos responsabilidad política. Los mismos atributos que hasta hace poco reivindicabas de Hipólito Yrigoyen, un estadista como pocos. Como presidente del Radicalismo no puedo dejar pasar tu última descalificación sobre quién fue el primer presidente electo por el voto popular, dejando atrás décadas de fraude y corrupción”, siguió Morales, y enumeró una serie de logros del exmandatario radical de los años 20 y 30 del siglo pasado.

El jujeño continuó: “Denigrar la figura histórica de una persona que entregó su vida a la obra de una mejor Argentina es además hacerle daño a nuestra propia historia de país. Veo que lejos de asumir tu posición histórica y de posicionarte por arriba de las mezquindades políticas para servir como actor en un espacio de construcción para el bien del país, estás sucumbiendo a la tentación de subirte a modas efímeras que solo acarrean más destrucción“.

En ese sentido, recordó que “la Unión Cívica Radical ratificó su pertenencia a JxC porque estamos convencidos que es en la confluencia de partidos democráticos y republicanos donde radica la posibilidad de darle un mejor futuro al país y porque somos un Partido Político cuyo despliegue territorial garantizará una nueva alternativa de cambio y de transformación para la Argentina”. La UCR, de hecho, resolvió su continuidad en la coalición durante la convención del partido que se realizó el 27 de mayo pasado en La Plata.

“La nefasta situación económica e institucional a la que nos está llevando el Frente de Todos exige que estemos a la altura del verdadero desafío que tiene toda la política: mejorarle la vida a la gente y defender la República”, cerró Morales.

La propuesta de reforma de la Carta Orgánica del radicalismo de la Provincia de Buenos Aires y que deberá regir los deberes , obligaciones y derechos de quienes están afiliados a este histórico Partido o sean adherentes y simpatizantes del mismo, merece las siguientes y primeras observaciones.
1) dicha propuesta no ha sido generada por la Mesa de la Convención Provincial ni por una Comisión creada al efecto que haya estudiado profundamente el contenido de la misma.
2) sólo responde a un sector interno que actualmente ejerce la conducción del radicalismo bonaerense.
Es inconsulta y antidemocrática.
3) desnuda el objetivo de transformar al radicalismo bonaerense en una agrupación elitista y discriminatoria con los centros urbanos de mayor densidad poblacional acentuando el camino de alejarse de la representación política de los sectores más vulnerables y de origen popular.
4) niega el objetivo deseable de alcanzar un Partido integrado al impedir el debate con otros sectores internos ampliamente representativos.
5) es inoportuno y malgasta recursos y energías cuando las prioridades deberían ser debatir de que manera y con la mayor urgencia se responde y se organiza a la militancia para enfrentar los dramas que hoy aquejan a nuestra sociedad, tales como la inseguridad, la pobreza, la marginalidad, el deterioro de la salud y la educación además de la degradación del medio ambiente.
Por lo expuesto consideramos inoportuno, antidemocrático y divorciado de la realidad económica y social el proyecto que pretende imponer la actual conducción de la Unión Cívica Radical de la Provincia de Buenos Aires.
Corriente de Opinión Nacional de la UCR de la Provincia de Buenos Aires.

Las declaraciones del polémico candidato a diputado ultra-liberal, Javier Milei, reconociendo haber mantenido, antes de las PASO, una reunión subrepticia con el ex presidente Mauricio Macri, cuya figura resaltó, diferenciándola de la casta política que él tanto crítica y abomina, produjo un profundo malestar en Juntos de cara a la recta final para las elecciones generales del 14 de noviembre. El temor y la preocupación de una posible fuga de votantes de Facundo Manes imperarían en la dirigencia radical como consecuencia de la revelación de dicho encuentro, después de haberse encolumnado detrás de la figura del neurólogo, buscando reposicionar al partido centenario y darle a la coalición opositora un perfil progresista, que disimule el fracaso de los cuatro años de Mauricio Macri al frente de la Casa Rosada.

Es todo un tema el de la “decencia” en Juntos. Un ejemplo: Manes salió a cruzar a Macri – de manera muy loable – señalando que le parecía mal que el ex presidente no fuera a Tribunales en las oportunidades en que fue convocado. En virtud de ese comentario, Fernando Iglesias le indicó que ahora no es el momento pero después de las elecciones recordarán su forma de pensar. Una amenaza no muy sutil. E inmediatamente comenzaron a circular comentarios sobre Manes acusándolo de haber actuado contra una paciente en el marco de una disputa familiar por cuestiones patrimoniales. Divino, Manes. Pero mucho peores sus socios ¿no?

El presidente constitucional Arturo Umberto Illia era derrocado hace 55 años por un golpe de Estado encabezado por el general retirado Juan Carlos Onganía, y de esta forma se ponía fin a un Gobierno que estuvo signado desde sus inicios por las presiones que ejercieron empresas multinacionales, Fuerzas Armadas y un sector del sindicalismo.

Hijo de inmigrantes italianos, Illia nació en la ciudad bonaerense de Pergamino en 1900, y tras graduarse como médico en la Universidad de Buenos Aires se instaló en la ciudad de Cruz del Eje, en el noroeste de Córdoba, donde comenzó a forjar su carrera política en la Unión Cívica Radical (UCR).

Fue senador provincial, vicegobernador de Córdoba y en 1948 resultó electo diputado nacional, y desde esa banca ejerció una férrea oposición al gobierno de Juan Domingo Perón, derrocado tras un golpe en 1955 que implicó la proscripción del justicialismo.

La postura que debía asumirse ante el peronismo generó un cisma en la UCR, que se dividió en dos sectores: “Los Intransigentes”, liderados por Arturo Frondizi, y los del “Pueblo”, encabezados por Ricardo Balbín, y a este sector adhirió Illia.

Frondizi resultó electo en 1958 mediante un acuerdo electoral con Perón, pero sería derrocado cuatro años después por las Fuerzas Armadas, que desconocieron el triunfo electoral del peronismo en once provincias, entre ellas la de Buenos Aires.

Los militares impusieron a José María Guido, entonces presidente provisional del Senado, al frente de un Gobierno tutelado, que debido a las pujas que se suscitaron al interior de las Fuerzas Armadas entre los sectores “Azules” (profesionalistas) y “Colorados” (liberales y anteperonisitas) debió convocar a elecciones en julio 1963, en las cuales el peronismo estuvo proscripto.

Como candidato presidencial de la UCR, Illia obtuvo el 25.14 por ciento de los votos en comicios en los que se registraron más de dos millones de sufragios anulados o en blanco, más de un 20 por ciento del total.

El 27 de junio de 1966, las tres armas le comunican al presidente que lo mejor era renunciar

El 27 de junio de 1966, las tres armas le comunican al presidente que lo mejor era renunciar

Tras ser ratificado por el Colegio Electoral, Illia asumió la presidencia el 12 de octubre de 1963, pero su negativa a establecer alianzas y el hecho de haber sido electo en comicios en los cuales el peronismo estuvo prohibido, le restaron el apoyo que hubiera necesitado para implementar medidas contaban con respaldo popular.

La anulación de los contratos petroleros suscriptos por el Gobierno de Frondizi y la sanción de una ley que fijaba precios máximos a los medicamentos producidos por los laboratorios extranjeros (impulsada por el ministro de Salud Arturo Oñativia), determinó que los grupos económicos multinacionales vieran con recelo la orientación que tomaba el Ejecutivo.

La decisión de no enviar militares a participar de la intervención de Estados Unidos en la República Dominicana causó malestar en Washington y en los sectores castrenses propensos a la doctrina de la Seguridad Nacional.

Sin embargo, el Gobierno de Illia logró un gran éxito en materia de política internacional en Naciones Unidas, cuando en 1965 se reconoció mediante la resolución 2065, la condición de territorio colonial de las Islas Malvinas en poder de Gran Bretaña, y exhortaba a Argentina y al Reino Unido a iniciar negociaciones para resolver la cuestión de la soberanía de los archipiélagos del Atlántico Sur que aún se encuentran en disputa.

Las decisiones económicas del Gobierno permitieron que hubiera saldo favorable en la balanza de pagos, creciera el PBI, se incrementaran las reservas de oro, se contuviera la inflación y disminuyera la deuda externa.

Las decisiones económicas del Gobierno permitieron que hubiera saldo favorable en la balanza de pagos, creciera el PBI, se incrementaran las reservas de oro, se contuviera la inflación y disminuyera la deuda externa.

A pesar de todo, la conducción de la CGT, liderada por el metalúrgico Augusto Timoteo Vandor lanzó un amplio plan de lucha con huelgas y movilizaciones, que no fueron contrarrestadas con la supresión de las garantías constitucionales por parte del Ejecutivo.

Los avances que el peronismo obtuvo en las elecciones de 1965, y la aparición de un foco guerrillero guevarista en la provincia de Salta, generaron malestar en los sectores castrenses, que comenzaron a conspirar con actores civiles del sector financiero, la Sociedad Rural y la Unión Industrial Argentina (UIA).

Los generales Onganía, Pascual Pistarini, y Julio Alsogaray, de aceitados vínculos con la embajada de los Estados Unidos, iniciaron contactos con operadores civiles como Nicanor Costa Méndez y Julio Alsogaray, quienes propugnaban la instrumentación de una política económica en sintonía con las recomendaciones de los organismos internacionales de crédito.

Revistas como Extra, Todo, Panorama, Tía Vicenta y Confirmado publicaban duros editoriales contra el gobierno en los que describían a Illía como un hombre lento, errático y perdido al que era caricaturizado como una tortuga.

En ese contexto de desgaste para el Gobierno, la figura de Onganía –que se había retirado de la jefatura del Ejército en noviembre de 1965– era descripta en esos medios como la de un militar “profesional”; un hombre fuerte que venía a salvar a la nación del peligro de una inminente disolución.

El 27 de junio de 1966, las tres armas le comunican al presidente que lo mejor era renunciar, algo que rechaza de plano con el intento de destituir a Pistarini como jefe del Ejército, una orden que los mandos militares desconocieron por completo.

Fue senador provincial, vicegobernador de Córdoba y en 1948 resultó electo diputado nacional

Fue senador provincial, vicegobernador de Córdoba y en 1948 resultó electo diputado nacional

En la noche, fuerzas policiales rodearon la Casa Rosada mientras Illía permanecía en su despacho junto a un grupo de colaboradores, y pasadas las 5 de la madrugada, el general Julio Alsogaray ingresó a la sede gubernamental para exigir la renuncia de un jefe de Estado cercado y sin poder.

UNA OPORTUNIDAD PERDIDA

Hoy participamos como simples espectadores del Acto de Asunción de autoridades de nuestro Comité Distrital de la UCR.

En marzo el afiliado radical respaldó la aparición de un nuevo espacio político que pregona dejar de lado cualquier complejo de inferioridad para ser protagonistas.

La nueva conducción no puede desconocer esta realidad y debe dar muestras de generosidad para integrarnos.

Nadie es dueño del partido, por más que tenga legitimidad de origen y sea la expresión de una mayoría que fue a votar.

Esa legitimidad se debe profundizar día a día sumando al resto de las voces partidarias, tratando de trascender ante la opinión pública.

Ojalá que este paso en falso con el acto de asunción de autoridades se supere con el funcionamiento de la nueva conducción.