La Justicia le prohibió a tres funcionarios municipales y a tres sindicalistas acercarse a menos de 200 metros de tres concejales radicales que los denunciaron por amenazas y violencia física.

El caso es insólito: tres de los denunciados forman parte de la gestión de gobierno del intendente Guillermo Montenegro y las víctimas son concejales que defienden en el Concejo Deliberante las iniciativas que presenta el Ejecutivo. Pero no solo eso: la jefa en Desarrollo Social de los acusados, Vilma Baragiola, declaró en su contra y dijo que le advirtieron sobre lo que iba a suceder. En el medio del escándalo se encuentra, a su vez, la interna del radicalismo.

La resolución es contra el subsecretario de Gestión Territorial, Daniel Teruel y los directores coordinadores de Desarrollo Social Lucas Amodey y Santiago Reyes. También alcanza al titular del Sindicato de Trabajadores de Casino, Lotería, Agencias e Hipódromos, Cristian Echeverría y los dirigentes del mencionado sindicato, Diego Paredes y Federico Cardozo.

Los tres funcionarios de Desarrollo Social y los tres sindicalistas tienen prohibido acercarse a los concejales radicales Daniel NuñezGustavo Pujato y Marianela Romero y al militante de la UCR, Luciano Pagni Salaverry.

El expediente judicial se inició el 23 de marzo de este año cuando los concejales denunciaron ante la ayudante fiscal Carolina Castañeda que sufrían “coacciones, amenazas, hostigamientos y otras actitudes patoteriles por parte de los funcionarios municipales Amodey, Reyes y Terruel, así como también de los sindicalistas de la CTA, Echeverría, Paredes y Cardozo”.

En la presentación, reconstruyeron que el 8 de marzo en avenida Luro e Hipólito Yrigoyen, Reyes amenazó al concejal Nuñez con “hacerlo sufrir las consecuencias” de negarle el salón del comité de la UCR a la Juventud Sindical.

Luego, el 21 de marzo, los denunciantes aseguraron que Teruel y Amodey ingresaron a la oficina de Nuñez del Palacio Municipal y le dieron un ultimátum: tenía hasta el jueves para dar una respuesta y que de no ser así “debería atenerse a las consecuencias”.

Por último, el 24 de marzo, Nuñez denunció que Paredes, Cardozo y otros miembros de la organización “quisieron obligarlos a bajar las banderas, utilizando la violencia física baja lo amenaza de que la iban a pasar mal”.

Después de esa serie de hechos, el 26 de abril, la casa donde viven la exmujer y la hija de Nuñez apareció con pintadas.  En la causa, la secretaria de Desarrollo Social, Vilma Baragiola, declaró que ” a través de personas enviadas por la facción denunciada le hicieron llegar que escracharían su domicilio como también de otros funcionarios de la UCR”. Y agregó que al enterarse de lo ocurrido en la vivienda de Nuñez “se sintió también intimidada en la medida que entendió que dicho episodio  no se encontraba aislado de las referencias que le hicieron llegar meses atrás”.

El ataque a la casa familiar de Nuñez recibió un fuerte repudio de todas las fuerzas políticas en la última sesión del Concejo Deliberante.

En base a las pruebas presentadas, la jueza de Garantías Lucrecia Bustos ordenó una medida cautelar que le prohíbe a los denunciados acercarse a menos de 200 metros de los denunciantes y de mantener todo tipo de contacto por cualquier medio.

El próximo 10 de diciembre se cumplen 39 años de democracia ininterrumpida en nuestro país. Van quedando lejos los oscuros años marcados por una corte que avaló los golpes de Estado. En 1930, luego de derrocado Hipólito Yrigoyen, los entonces miembros de la Corte Suprema dictaron una acordada convalidando el derrocamiento de las autoridades elegidas por el voto popular. Ellos dieron origen a la denominada “Doctrina de los gobiernos de facto”.

Conviene recordar quiénes firmaron esa acordada del 10 de septiembre de 1930; José Figueroa Alcorta, Roberto Repetto, Ricardo Guido Lavalle y Antonio Sagarna. El procurador general era un tal Horacio Rodríguez Larreta.

Es sabido que, en diversos momentos de la historia del país, la Justicia representó a una élite y no al conjunto de los argentinos. Una élite que, a pesar del esfuerzo de algunos presidentes, todavía sigue teniendo una importante cuota de poder. Tanto es así que se dan el lujo de jaquear a los gobiernos populares, y siguen siendo un círculo privilegiado que se considera “propietario”, sin dominio formal, de los poderes constitucionales del Estado.

Ello ha quedado al desnudo en estos días. En un escándalo, como nunca antes había sucedido desde el retorno de la democracia, jueces, camaristas federales, funcionarios del gobierno porteño, directivos del Grupo Clarín y ex funcionarios de la AFI, coordinaron a través de la aplicación Telegram difundir una versión falsa, para justificar la participación de varios de ellos en un vuelo privado a Bariloche, más una estadía de lujo en la estancia del magnate inglés Joe Lewis, el famoso usurpador vip, amigo del ex Presidente Mauricio Macri.

Lawfare, mesa judicial, espionaje ilegal, persecusión a opositores, y ahora esto. Está en jaque la democracia en nuestro país y es nuestro deber repudiar y denunciar, ante el llamativo silencio de algunos, como Colegios de Abogados y Magistrados, Asociaciones de Fiscales, Facultades de Derecho, Medios Periodísticos y Partidos Políticos con tradición democrática, y la infame defensa de otros, ya que, como dijera Francisco de Quevedo; “Donde hay poca justicia, es un peligro tener razón”.

Edgardo Díaz (Concertación Forja)

 Pablo Farías (Progresistas en Red) 

Leandro Lavintman (MNA / Igualar) 

 Mario Rodríguez (Raíces)