
El presidente Joe Biden elevó ayer el límite nacional de admisiones de refugiados a 62.500 este año. Se esperaba más, que Biden cuadruplicara el número de refugiados permitidos en los Estados Unidos este año desde el 12 de febrero. Pero el presidente norteamericano dijo que primero necesitaba expandir los estrechos criterios de elegibilidad establecidos por Trump, algo que “habían mantenido fuera a la mayoría de los refugiados”.
Biden dijo que recibió información adicional que lo llevó a firmar la orden presidencial de urgencia que establece el límite en 62.500. “Es importante emprender esta acción hoy para eliminar cualquier duda persistente en las mentes de los refugiados de todo el mundo que han sufrido tanto y que están ansiosos esperando que comiencen sus nuevas vidas “, declaró Biden antes de firmar.
Biden dijo que el límite de Trump “no reflejaba los valores de Estados Unidos como una nación que da la bienvenida y apoya a los refugiados”. Pero reconoció la “triste realidad”, acentuada por la pandemia y la situación económica derivada de eso.
La Casa Blanca insistió en que no había podido actuar hasta ahora debido a un fuerte aumento de jóvenes migrantes no acompañados procedentes de El Salvador, Guatemala y Honduras.
Biden destacó “el compromiso de Estados Unidos de proteger a los más vulnerables y de ser un faro de libertad y refugio para el mundo”.
Las agencias de reasentamiento de refugiados aplaudieron la acción de Biden. “Estamos absolutamente emocionados y aliviados por tantas familias de refugiados en todo el mundo que buscan protección en Estados Unidos”, dijo KrishO’MaraVignarajah, director del Servicio Luterano de Inmigración y Refugiados.
Biden también agregó más espacios para refugiados de África, Medio Oriente y América Central y puso fin a las restricciones de Trump sobre los reasentamientos desde Somalia, Siria y Yemen.
FUENTES: Diarios económicos internacionales



