Axel Kicillof extendió el horario nocturno para bares y restaurantes de la Provincia. Lo resolvieron luego de constatar una baja sostenida en el número de contagios por tres semanas. Desde el 11 de enero rige una medida que obliga a cerrar a la 1 todos los comercios nocturnos bonaerenses.

Los turistas que eligieron febrero para sus vacaciones tendrán la posibilidad de aprovechar una hora más de nocturnidad. Axel Kicillof anunció que los locales gastronómicos y bares podrán mantener las puertas abiertas hasta las 2 de la mañana. Desde el 11 de enero, en la mayoría de los distritos bonaerenses – incluidos todos los que tienen atractivos turísticos- debían cerrar a la 1 y podrían reabrir a las 6. La decisión se adoptó luego de constatar un descenso sostenido por tres semanas consecutivas en el número de contagios por Covid-19 en todo el territorio. Los intendentes ya tienen autorización para aplicar el nuevo rango de restricción horaria. Deberán esperar hasta el miércoles que se publicará la disposición en el Boletín Oficial. Es decir: todo indicaría que los clientes que este miércoles ocupen un lugar en una cervecería o un bar para cenar o tomar un refresco, podrán permanecer hasta las 2 del jueves. Después se bajarán las persianas de los comercios. Aplica para los 126 municipios que están en fases 3 y 4 de aislamiento o distanciamiento social, según los parámetros que determina la jefatura de Gabinete provincial. El otro factor que evaluaron las autoridades es la ocupación de camas. En la última revisión de enero las unidades de terapia intensiva tenían una ocupación del 58% en el AMBA y del 39% en Nación. El rebrote que comenzó a tomar impulso a partir de mediados de diciembre tuvo menor incidencia sobre la tensión del sistema sanitario. Una porción importante de los nuevos afectados por el coronavirus fueron jóvenes que atraviesan la enfermedad sin dificultades severas. La proliferación de eventos sociales y nocturnos clandestinos habría influido en ese recorte del panorama epidemiológico. Una de las principales tareas de los operativos de control veraniego fue frenar las fiestas informales en la playa, los parques y las plazas. Hubo refuerzos de supervisión policial (con el Operativo de Sol a Sol, como se lo denominó este año al dispositivo del ministerio de Seguridad) y también de cuadrillas municipales.

 

Pablo López

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