
El secretario de Hacienda, Germán Blanco, y su par de la cartera de Gobierno, Santiago Bonifatti, quienes moderaron la Audiencia pública por el Presupuesto para el 2022, que se realizó este lunes en el recinto de sesiones del Concejo Deliberante, se constituyeron en los depositarios de diversos cuestionamientos y reclamos que no tuvieron respuesta durante dos años de la actual gestión municipal. Entre los cuales se plantearon el funcionamiento deficiente de los centros de salud, las dificultades para acceder al transporte público en la periferia ya sea por mala diagramación de los recorridos como mal estado de las calles, la falta de iluminación en los barrios, la necesidad de ampliar tareas de castración dentro del área de zoonosis, la falta de políticas culturales y el fuerte aumento de tasas.
“El aumento del boleto en la gestión del intendente Montenegro en dos años pasó de 18 pesos a casi 60 pesos, y tiene un impacto directo que deteriora muchísimo el salario de los trabajadores y trabajadoras , sumado a las dificultades de acceder a la poca frecuencia que hay y, por otro lado, el aumento de las tasas del 45% es muy alto y en lo que refiere a OSSE del 48% también”, planteó la secretaria general de SADOP, Adriana Donzelli, cuestionando, además, que “escuchamos al intendente referirse a los “laburantes” como él los llama como si fueran una preocupación permanente, pero entendemos que este presupuesto debería reflejarlo, pero no lo hace porque el área de Desarrollo Productivo es el que tiene la menor participación presupuestaria, en medio de una gravísima situación relacionada con el desempleo y la precarización laboral en la ciudad”.
Por su parte, Gabriel Fernández, representante de la organización social Fuerza Patriótica, criticó que “el gobierno de Montenegro muestra desinterés para gobernar en los barrios alejados y solo lo hace en sectores que le responde en las urnas”, reclamando que “el presupuesto contemple un proyecto de ciudad para todos”.
Desde el vecinalismo, el presidente de la sociedad de Fomento del Barrio Juramento, Hugo Toso exigió la construcción del Centro de Salud número 2, remarcando que “es un tema que nos preocupa, pensamos que se iba a realizar el año pasado, pero pese a haberse destinado 150 millones pesos en el presupuesto 2021 no se ha visto ningún tipo de construcción ni nada parecido y en este presupuesto hay 20 millones de pesos menos. Por lo tanto, queremos plantear qué sucede con esta partida, y dejar en claro que de acuerdo a lo que tenemos relevado entre los vecinos del barrio, el Centro de salud es algo prioritario”.
En tanto que Romina Gerez, referente del barrio El Boquerón, se quejó de que la sala funciona solo de 8 a 15. “Tenemos una sala de salud hermosa con muchos consultorios, pero están todos vacíos”, se lamentó. Y disparó contra la secretaria de Salud Viviana Bernabei porque “no viene al barrio y no nos dan respuestas, crearon un montón de cargos, pero para CEMA y SAME, pero ninguno acá ¿qué pasa con los barrios?”.
En la misma línea, Carlos Gómez, secretario general de CICOP Mar del Plata, criticó que “se planifica de espaldas a las necesidades de la gente y de los profesionales que saben cuáles son las necesidades del lugar y no se garantiza la salud como un derecho”. Asimismo, manifestó que las condiciones laborales son malas y los sueldos son bajos, razón por la cual los médicos eligen no trabajar para el sistema de salud municipal.
A su turno, Florencia Marina Álvarez, presidenta de la sociedad de fomento Florencio Sánchez, cuestionó la falta de castraciones por parte de Zoonosis, que “no llega ni siquiera al10% de los barrios”.
Y en representación del Observatorio Cultural, que nuclea 18 colectivos de artistas de la ciudad, Cintya Leiva apuntó contra el secretario de Cultura, Carlos Balmaceda y fustigó que “en los dos años de gestión de la Secretaría de Cultura, la escucha con la comunidad cultural no es algo que haya sucedido, quienes formamos parte de las comunidades culturales estamos cansados del maltrato y las mentiras de un secretario que nos ningunea; están vaciando el área y siguen con las mismas políticas del primer gobierno de cambiemos en la ciudad”. Agregando que “necesitamos que se recuperen los talleres barriales y se fortalezca las actividades para la niñez y adolescencia”.



