Los marplatenses nos estamos acostumbrando a un coro dirigencial y mediático, de parte del oficialismo local, pidiendo por presencialidad en materia educativa y en la mayor cantidad de actividades posibles. Ellos contraponen esto a un supuesto enamoramiento de lo virtual, de parte de los gobiernos nacional y provincial. Sin duda, además, hay gobiernos que tienen presencia y hay gobiernos virtuales, pero no solo por las posiciones en materia educativa sino también por su actitud en estos tiempos de pandemia.
Resulta paradójico que el gobierno local de Cambiemos se queje de la falta de conectividad para las clases virtuales siendo que son parte de la misma fuerza que a partir del 2015 redujo drásticamente las notebook entregadas por el Plan Conectar Igualad. Esa iniciativa permitió incluir en lo tecnológico a millones de jóvenes del sistema educativo público. Para ver la diferencia entre un gobierno presente y uno virtual, basta decir que en 2015 se entregaron 8.231.267 computadoras y al terminar 2019 la irrisoria de suma de 15.000. Si ese programa se hubiera mantenido en el tiempo hubiéramos transitado la pandemia de una manera muy distinta.
Pero no sólo se trata de cuestiones relacionadas con la educación: durante toda la pandemia, en todas las áreas afectadas, hubo un gobierno nacional y uno provincial presentes, involucrados, con funcionarios activos y políticas públicas efectivas, contrapuestos a este gobierno municipal virtual, que solo atinó a la queja, al oportunismo y a “jugar a la escondida” con sus funcionarios.
¿Cuál fue el equivalente municipal al IFE o el ATP? ¿O al Fondo de Financiamiento Turístico? ¿O a los créditos blandos para Pymes? ¿O al REPRO 2? ¿O a los créditos para renovación de maquinaria agrícola impulsados por la Provincia de Bs. As? Podríamos pasarnos un buen rato enumerando pero la cuestión parece nítida.
Hay gobiernos presentes y gobiernos virtuales, funcionarios activos o funcionarios que ocupan cargos para saldar acuerdos internos de una coalición, hay Ejecutivos que gobiernan para la gente y otros que gobiernan para los medios, unos que ponen el dinero en la producción y el trabajo y otros en la pauta.
La próxima vez que te quieran enseñar que es la presencialidad, recordarles que estar presente es algo más que sacarse una foto al lado de una vereda arreglada en el centro.