En el marco de una nueva jornada de lucha local , los movimientos sociales que integran el Frente Piquetero realizaron , este martes, un corte de la Ruta 88 para exigir una reunión presencial con el intendente Guillermo Montenegro, peticionando la entrega de materiales y elementos para cubrir los casos de emergencia habitacional; el cese de los desalojos; la implementación de programas de cesión de tierras fiscales para numerosas familias en estado de hacinamiento; la gestión de programas de construcción de viviendas populares; y la asistencia de alimentos frescos en calidad y cantidad y garrafas a los comedores comunitarios.
A través de un comunicado, rubricado por los referentes del Polo Obrero, el Movimiento Teresa Rodríguez, Barrios de Pie en Lucha, entre otras organizaciones que integran el Frente Piquetero, denunciaron que “Montenegro ajusta y ningunea el reclamo de los más golpeados por la crisis social”.
Asimismo, afirmaron que el jefe comunal “envía el equivalente de medio kilo de papa para cada comedor para una vez a la semana. Son unos miserables. No hay garrafas, ni utensilios y frente a la problemática de viviendas en situación de emergencia, arrasadas por el temporal, que se cuentan por decenas solo ofrecen solucionar dos casos sin fechas ni plazos”.
Por su parte, una vez más como aconteció cuando las organizaciones sociales protestaron contra el aumento del boleto decretado por el jefe comunal, desde el Municipio presentaron otra denuncia penal ante la Jefatura Departamental de Policía y la Fiscalía de turno por el corte de la Ruta 88.
Este miércoles, las organizaciones sociales nucleadas en el Frente Piquetero, se movilizaron al Palacio municipal, reclamando una audiencia con el jefe comunal.
A través de un comunicado, suscripto por el MTR y el Polo Obrero, entre otras organizaciones territoriales, plantearon que “el municipio no da respuestas a las demandas de los trabajadores. Desde que asumió el intendente Montenegro nunca ha recibido a las organizaciones de trabajadores desocupados y precarizados, a pesar de las solicitudes por parte de las mismas”.
Puntualizaron que “la situación de pobreza, falta de trabajo y precarización habitacional en los barrios, es conocida por toda la población. Agudizada por la pandemia, ya desde el año pasado se denuncia que no hay ni la mínima asistencia por parte del municipio. No hay ni una política social para dar respuesta al padecimiento de las familias en los barrios, que más allá de la pandemia, sufren la desocupación y la miseria desde hace años”.
Advirtieron que “seguiremos en plan de lucha y sin dar tregua ya que la miseria, el hambre y la falta de techo no la dan. Tampoco dan tregua las políticas de ajuste del gobierno”.
Asimismo, precisaron que “estamos reclamando la entrega de materiales y elementos para casos de emergencia habitacional; el cese de los desalojos; la implementación de programas de cesión de tierras fiscales para numerosas familias en estado de hacinamiento, así como de construcción de viviendas populares, posibilitando paliar la falta de las mismas y generando puestos de trabajo; asistencia con alimentos frescos en cantidad y calidad a los comedores populares, y garrafas”