A través de un comunicado, Obras Sanitarias Sociedad del Estado (Osse) informó que para el 2022 proyecta un incremento tarifario del 48 por ciento, tras haber elevado al Concejo Deliberante, en la víspera, el proyecto de presupuesto para el próximo año.
“Osse propone una actualización tarifaria acorde al contexto y permita efectuar la mejor prestación del servicio existente, mantenimiento técnico y operativo de las instalaciones de aprovisionamiento y el mayor plan de obras posible”, fundamentó la empresa municipal, añadiendo que “los argumentos elevados por la Contaduría y por la Gerencia General de Grandes Consumidores plantean claramente la necesidad de proceder a la actualización de la tasa por servicio sanitario”.
“Por ello es que se elevó la modificación del Régimen General del Servicio Sanitario con un incremento del 48%, en todas sus variantes de facturación”, se informó, aunque al mismo tiempo se aclaró: “Entendiendo el contexto económico y social se propone mantener la tarifa social, exenciones y bonificaciones aprobadas por el Honorable Concejo Deliberante”.
OSSE propone ejecutar durante el ejercicio 2022, entre su presupuesto y las obras a invertir (considerando fondos de origen municipal, provincial y nacional), unos 6.370.590,011.87 de pesos.
Asimismo, consignaron que “teniendo presente los estudios que se están llevando adelante y con sus resultados Osse se propone elaborar los proyectos que sean necesarios teniendo en cuenta la meta del 100% del servicio de agua para el año 2030”.

 

Podríamos decir que el gobierno municipal tuvo una semana tranquila en lo que se refiere a la gestión. Se ve que no hubieron muchos perritos para dar en adopción o estatuas para restaurar.
Claramente, la interna de Juntos por el Cargo le insume al intendente gran parte de su tiempo. Hubieron viajes a CABA o a algún distrito de la quinta sección electoral como preparación para la pelea de las PASO que hasta ahora viene planteada entre el Pro y la UCR, o sea entre Manes y Santilli. Este escenario, como ya lo anticipamos en nuestra columna la semana pasada, traería no pocos problemas al intendente.
La gran pregunta es qué va a hacer la UCR en Mar del Plata o, mejor dicho, que van a hacer algunos referentes radicales en esta coyuntura. Se nos viene a la mente el caso del ex intendente Daniel Katz, que cuenta con su hermano Carlos Katz como presidente de OSSE o con su socio Jorge González como secretario de obras o la actual concejal Vilma Baragiola que soñaba ser senadora y ahora se ve relegada por el intendente de Tandil Miguel Lunghi, quién encabezaría la lista del radicalismo en la paso de Cambiemos. ¿Estos dos referentes de la UCR se inmolarán y jugarán fuertemente para que Ariel Martínez Bordaisco renueve su banca o priorizarán su alianza con el Intendente?
El apartamiento de Pato Bullrich de los focos de las candidaturas parece una victoria del ala más blanda de la alianza Cambiemos. Esto se suma a las movidas del tándem Larreta – Vidal, siendo que está última dejó de ser ” orgullosamente Bonaerense” para abrirse camino a una candidatura en CABA . El imaginable impacto local de está interna sangrienta está por verse.
Desde el lado del Frente de Todos, sus principales figuras a nivel local se mostraron en diversas reuniones y actividades con diferentes actores y sectores de la ciudad, priorizando mostrar el avance del plan de vacunación a la vez que escuchando las necesidades vecinales, que son cada vez más y más variadas e ignoradas por un intendente superado por la realidad.
Si bien, como anticipamos la semana pasada, hay tensiones políticas en la fuerza que conduce Fernanda Raverta, no parecería que nada vaya a romper la unidad. A su vez, el FDT tiene claro que la vacunación y la reactivación económica son el camino, cosa que contrasta con la pérdida de brújula del oficialismo local y sus pasos vacilantes, sin saber quién es ni adónde va, consumido por las internas nacionales y locales.
Una expectante calma reinó esta semana. La calma antes de la tormenta.