Este miércoles, en el marco de la reunión de la comisión de Hacienda a la que concurrió el secretario de Seguridad, Horacio García y su equipo, el concejal del Frente de Todos, Roberto Paez, denunció un sobreprecio de 200 millones de pesos en la compra de 374 cámaras de seguridad y el mantenimiento de todas las conectadas al Centro de Operaciones y Monitoreo Municipal (COM) a la firma Nec Argentina, por $ 579,4 millones, por encima de los $ 387,4 millones que establecía el pliego.

“El director general de Tecnología, Sergio Andueza, hizo una descripción de las 374 cámaras de seguridad, pero omitió el sobreprecio de 200 millones de pesos que se pagó con relación a lo que establecía el pliego original, que es plata de los y las marplatenses que se pagó”, planteó el edil.

Por su parte, el subsecretario de Seguridad, Martín Ferlautto, intervino para negar que haya habido un sobreprecio, aduciendo que “no observamos que haya habido tal cosa como un sobreprecio, si hubo una diferencia entre el presupuesto testigo y lo que, finalmente, ofertaron las dos empresas que se presentaron a competir en esa licitación. Esa diferencia explicada por las mismas empresas, incluso por la empresa que perdió, se fundamenta en que el presupuesto testigo fue presentado en agosto y se terminó adjudicando la contratación en diciembre, después de cuatro meses hubo una inflación acumulada bastante importante y a eso se le suma, también, una depreciación de la moneda y un error que admite la propia empresa que pierde la licitación, que es no haber contemplado el mantenimiento de toda la red y de todas las cámaras existentes y no solamente de las cámaras que se iban a incorporar”. Y agregó que “por supuesto que sí esa diferencia porcentual uno la trabaja sobre un presupuesto tan grande, sobre una compra tan grande, la diferencia es grande pero no hay sobreprecio. Por lo menos nosotros no lo observamos”.

El concejal Páez refutó que “ustedes tomaron como base el presupuesto ese, pero también especificaron las características técnicas. Hay cosas que no nos cierran, acá hubo una suerte de alianza entre las empresas – pordenominarlo de alguna manera – para llegar a la posibilidad de que una se bajara, que es la que se arrepiente y la otra siguiera, la realidad es que del presupuesto oficial se paga casi 200 millones de pesos más, esto es lo que pagamos los y las marplatenses sobre este contrato”.

Su par de bancada, Marina Santoro, retomó la cuestión y le pidió explicaciones al Secretario de Seguridad, Horacio García, quien respondió erráticamente que “lo que consta en el expediente es un tema propio de las empresas, desconozco a las empresas, no conozco a los titulares, evidentemente sí dicen que se equivocaron por algo se equivocaron, no tuvieron en cuenta algo, lo único que vemos nosotros es la ventaja que tiene para los marplatenses es tener un sistema de video vigilancia que sea eficiente”.

“Está en el expediente todo el transito legal que tiene con los vericuetos propios de toda licitación. Me parece que es autosuficiente lo que existe en el expediente, sí la empresa no tuvo en miras mantener todo el sistema evidentemente los números deben tener deficiencias”, añadió García, aportando más oscuridad que claridad sobre la cuestión del sobreprecio denunciado.

En tanto que Santoro concluyó sentenciando que “en el expediente no se desprende por qué no se tramito la licitación del 2020 por eso se lo pregunto algo que usted no me contesto y esas diferencias para el fisco municipal y para los vecinos y vecinas son 200 millones de pesos más respecto a un presupuesto original que usted suscribió”.

Esta semana podríamos decir que quedó a la vista la alarmante falta de gestión del gobierno que encabeza el intendente Guillermo Montenegro. Por ejemplo, en seguridad (quizá uno de los caballitos de batalla de la campaña electoral que le permitió llegar a la intendencia) la cantidad de hechos delictivos de los últimos siete días dan la sensación de que estamos a la deriva, sensación que evidentemente no comparte el Secretario de Seguridad Horacio “Toto” García quien muy suelto de cuerpo afirma que “Mar Del Plata está pasando por un momento de importante tranquilidad”. Este es el segundo funcionario importado de Capital Federal que ocupa ese cargo y que atribuyó la violencia existente a ajustes de cuentas y a la naturaleza de una sociedad violenta; la verdad que más que un funcionario que debe aportar algún plan o alguna idea sobre esta problemática parece un pronosticador de mesas de café. La falta de seguridad en todas las zonas de la ciudad, especialmente en los barrios de la periferia, el creciente nivel de violencia en cada hecho, los constantes delitos contra repartidores domiciliarios, todo ello constituye en tierra de nadie a esta ciudad en donde el Intendente aumentó el dinero dedicado a la seguridad de manera astronómica. No se ve ningún resultado, solo discurso para la tribuna.
Mientras tanto el propio intendente, los funcionarios y la mayoría de los concejales se lo pasan de rosca en rosca en la interna de Juntos por el Cargo que tras un recorte – vaya paradoja – transmutó en Juntos, un escenario hasta hoy tendiente a terminar en una interna entre Santilli (Montenegro) y Manes (Abad) con sus lógicas consecuencias, situación preocupante para los marplatenses que sufren hoy un gobierno municipal casi ausente. Cuesta imaginarse lo que sería esta gestión con los funcionarios y el intendente enfrentados entre sí.
Mientras tanto el FdeT – a nivel local – no presenta mayores sorpresas. Sólo mucho trabajo y mucho escuchar a los vecinos. Y a nivel nacional, el alegato de Cristina por la causa del Memorándum con Irán supone una fuerte sacudida hacia adentro y hacia afuera. Parece que ha llegado el momento de sacudir el mantel.