Después de que hicieron uso de la Banca 25 en el Concejo Deliberante y ante la falta de soluciones, los vecinos de Santa Rosa del Mar volvieron a reclamar por el estado de las calles, la falta de luminarias, la ausencia del transporte público, la falta de recolección de residuos y la inseguridad.

Asimismo, se quejaron que siguen sufriendo el desinterés del gobierno del intendente Guillermo Montenegro por resolver los problemas del barrio.

Y finalmente sucedió. El mal estado de los carteles publicitados precariamente amarrados a los postes de alambrado público en distintos sectores de la ciudad estuvo a punto de provocar una tragedia en pleno centro marplatense: una estructura oxidada cayó sobre un vehículo y el conductor, tras denunciar lo sucedido, advirtió que “si caía sobre una persona el golpe sería letal, por el peso y dimensiones de los metales”.

Con tensores oxidados y la corrosión a la vista de todos, hay actualmente más de mil columnas explotadas comercialmente en múltiples zonas, todas ellas con un denominador común: el deplorable estado de los carteles o lo que queda de ellos.

En los últimos días, parte de la estructura de uno de estos carteles cedió y cayó sobre un vehículo que transitaba por el paseo costero en la zona de Buenos Aires y San Martín. Se trata de un pesado fierro oxidado que de milagro solo provocó daños materiales sobre el auto.

“Circulaba con mi auto por calle Buenos Aires y un caño de sostén de los banners cayó sobre mi auto. Si bien el daño no fue mucho, quedó claro que si caía sobre una persona el golpe sería letal, por el peso y dimensiones de los metales”

La licitación de este tipo de publicidad caducó hace alrededor de seis meses. Sin embargo, sin control y bajo dudosa autorización, en este tiempo se han colocado más carteles que los intensos vientos de la época se encargan de arrancar, a veces en cuestión de días.

Tras lo sucedido, el conductor se detuvo a observar el mal estado generalizado de estas estructuras que sostienen carteles: “Dicha cartelería esta sostenida muy precariamente por caños mal soldados y sujetos frágilmente a los postes de iluminación, a unos 5 metros de altura”.

El damnificado formuló el reclamo a la empresa responsable de la publicidad, que tras prometerle que gestionarían una solución ante el seguro, cumplida una semana sin avances el conductor contó que fue “insultado” una y otra vez sin obtener mayor respuesta.

“No me importa el daño al auto pero sí el peligro de la cartelería, que no tiene ningún control de la Municipalidad, sumada la actitud mafiosa del dueño de la empresa”, agregó el conductor. el mal estado de los carteles conlleva una dejadez y un peligro inminente. En este caso, el desprendimiento de la oxidada pieza de metal podía haber provocado una tragedia.

CARTELES4Otro de los tantos carteles en deplorable estado.

Mientras que una pequeña porción de los carteles son periódicamente renovados y reciben mantenimiento, en la mayoría de los casos dejan en evidencia una imagen que avergüenza, con banners destrozados, parcialmente arrancados o directamente desprendidos de las columnas por el efecto de las inclemencias climáticas y el paso del tiempo.

En la zona céntrica se advierten carteles decolorados por las precipitaciones, como así también otros rotos e ilegibles, o bien inexistentes, de los cuales solo se ven los tensores en mal estado y los cables atravesados, ya que los banners se han volado.

En pleno centro marplatense, junto a la Peatonal, el auto de Cristian resultó dañado por el desprendimiento de este fierro oxidado. Pero, ¿Qué hubiese sucedido si la estructura cedía sobre uno de los miles de peatones que cruzan a diario esta intersección?

Sobre el paseo costero, el problema se intensifica. Muchos de los banners dejan en evidencia su dejadez y deterioro natural al estar visiblemente percutidos por el salitre del mar, las precipitaciones y los fuertes vientos, en varios casos a medio desprender. En algunas columnas, los carteles ya ni siquiera están y solo quedan los soportes oxidados.

La explosión de la cocina del Hogar de Ancianos municipal pudo haber sido en una tragedia
El jueves pasado cerca de las 16 horas, explotó una cocina con gas a garrafa y este lunes tomó estado público. Sí bien no hubo que lamentar heridos entre los internos y los trabajadores, potenció el malestar de los trabajadores que viene desde hace tiempo debido a la falta de respuestas por parte de las autoridades del asilo, algunas de las cuales han sido beneficiadas en las últimas semanas con un ascenso por parte de la “Junta de Ascensos y Calificaciones”.
El hecho se suma a la falta de gas denunciada oportunamente por el concejal de Acción Marplatense Paula Mantero, a la lentitud en el desarrollo de las obras para que la empresa Camuzzi reanude el servicio y a la permanencia durante todo el invierno en el lugar de un grupo de ancianos, que no alcanzaron a ser trasladados al Hogar de Lourdes.
Sobre el incidente ocurrido en el Hogar, la concejal Mantero refirió que “se hizo una conexión a una garrafa para poder cocinar ya que no les traían la comida de afuera. Esa conexión era clandestina y ocurre este hecho que podría haber sido mucho más grave” y cuestionó “si esto no es una señal de alarma para el Ejecutivo, no sé cuál sería esa señal que esperan”.
Asimismo, la edil recordó que “por inicios del mes de mayo advertíamos que por el corte de gas que realizó Camuzzi ya que había un escape, los abuelos no podían bañarse con agua caliente, no se podía cocinar y con los primeros fríos era imposible calefaccionar esas habitaciones tan grandes del asilo. Luego de nuestra denuncia se hizo un traslado de algunas de las personas mayores al Hogar de Lourdes. Después con el tiempo nos enteramos que no fueron todos y quedaron unas 25 personas en el Asilo del puerto y con el mismo inconveniente en relación al gas”.
Y concluyó, sentenciando que “han hecho del silencio una política. Sino hablan pareciera que no sucede lo cual es muy raro. Por ello es importante seguir denunciando y no callamos porque terminaríamos siendo cómplices y abandonando a nuestras personas mayores”.