Las 5 salas de terapia intensiva del centro de salud porteño están “con ocupación del 100%”. Lo advirtió el jefe de enfermeros

Las cinco salas de terapia intensiva del Hospital Fernández, en el barrio porteño de Palermo, tienen una ocupación del 100 por ciento, según advirtió hoy el jefe de enfermeros de ese centro de salud, Claudio Lugo.

“Tenemos cinco terapias ahora, las cuales están todas completas. Tenemos dos terapias que son Covid y una tercera que es donde estoy yo que era la ´emergento´, que ahora se convirtió en una terapia intensiva también para gente con Covid”, describió el jefe de enfermería.

“Las otras dos son para recuperados de Covid o alguna emergencia que pueda surgir que está en el Hospital o que venga de afuera”, agregó Lugo en diálogo con la FM Radio Con Vos.

El trabajador de la salud, subrayó a demás que “hace dos años teníamos 16 camas y ahora tendremos casi 50”.

En este sentido, Lugo informó que el número de enfermeros se duplicó y que ingresaron para cubrir las salas que se abrieron.

“La mayoría no han trabajado en terapia intensiva; son enfermeros que trabajaron en clínicas pero no con la experiencia que uno requiere en una sala de terapia intensiva”, señaló.

“Si seguimos con esta cantidad de casos, no parece para nada lejano (el momento de tener que elegir cómo distribuir los respiradores), por eso es fundamental bajar la cantidad de casos”, advirtió a Radio Continental el presidente de la Sociedad Argentina de Emergencias, Gonzalo Camargo.
A renglón seguido, señaló que para tomar esa decisión, “regida por códigos de ética, se elige a la persona que tiene mayores posibilidades de sobrevida, lamentablemente”.
Asimismo, remarcó que “conozco lugares donde el domingo había un solo respirador para todo el sistema en un sanatorio con mucha cantidad de camas”.
Camargo subrayó, también, que “la cantidad de internaciones y de casos dependen directamente de la cantidad de contagios, la cantidad de contagios depende de la circulación y de la reunión de personas; esto es claro, acá y en todo el mundo. A veces no se ve lo que pasa en países donde la situación económica y social y la calidad del sistema de salud es mucho mejor que la nuestra, han parado y dado dos horas por día para ir al supermercado y las farmacias y el resto de las actividades están paradas por determinada cantidad de tiempo”.
Finalmente, consideró que “cuando la clase política no está a la altura de las circunstancias nos desmoraliza un poco más, porque no hemos parado en un año y medio y cuando ves que llaman a la rebeldía te sentís más desprotegido”.