En el marco de la Ley 27.611 de Atención y Cuidado Integral de la Salud durante el Embarazo y la Primera Infancia (Ley 1000 días), la directora ejecutiva de ANSES, Fernanda Raverta, y la ministra de Salud de la Nación, Carla Vizzotti, anunciaron el Programa de Entrega de Leche Fortificada y Alimentos Saludables para futuras madres y niñas y niños hasta los 3 años de edad que reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Asignación por Embarazo.

La resolución 409/2022, publicada hoy en el Boletín Oficial, establece que esta provisión será un monto mensual de 800 pesos, a cargo de ANSES, que se actualizará trimestralmente por la Ley de Movilidad y se depositará en la misma fecha y cuenta bancaria de la prestación. La obtención del beneficio es automática y no es necesario realizar ningún trámite adicional.

Asimismo, esta resolución regula la cobertura de fórmulas alimentarias para niños y niñas que no acceden a la lactancia y de leches medicamentosas para quienes en sus tres primeros años tengan una condición que justifique su requerimiento.

Durante el anuncio, realizado hoy en el Barrio 31 de Retiro, las funcionarias participaron en un taller informativo para madres sobre los alcances de dicha ley y temas relativos a la lactancia, prevención de violencias y derechos. Allí, Raverta expresó: “En ANSES sentimos orgullo de esta medida y de todas las políticas públicas que integran el Plan 1000 días, una decisión del presidente de la Nación. En total son 774 mil personas entre chicas, chicos y mamás que van a recibir este dinero. En la Argentina, la Asignación Universal por Hijo, la Asignación por Embarazo y la Tarjeta Alimentar son derechos que permiten tener un plato de comida arriba de la mesa, tienen que ver con que el Estado se propone estar bien cerca de quienes más lo necesiten”.

“Es importante destacar que el apoyo alimentario se va a depositar directamente en las cuentas de las mamás sin necesidad de hacer ningún tipo de trámite”, agregó la titular de ANSES.

A su turno, Vizzotti destacó: “Este es un paso enorme del Estado, es ampliar derechos y favorecer accesos. Incorporamos el trabajo en los talleres con las mujeres embarazadas, además de las mamás de niños y niñas pequeños, porque si el derecho no se conoce, no se ejerce, así que es también dar a conocer esos derechos para favorecerles el acceso”.

La Ley 1000 días garantiza la provisión pública y gratuita de insumos fundamentales para las mujeres y personas gestantes durante el embarazo y para los niños y niñas hasta los 3 años que no posean cobertura de obras sociales ni medicina prepaga, entre ellas medicamentos esenciales, vacunas, leche y alimentos.

En la actualidad, el Ministerio de Salud tiene en su presupuesto el Programa Intervenciones en Salud perinatal, niñez y adolescencia, que en la actividad Acciones de Nutrición cuenta con un crédito de 5000 millones de pesos. De ese total, 4500 millones se destinan a la compra de leche en polvo y alimentos saludables; los 500 millones restantes, a la adquisición y distribución a todas las jurisdicciones de fórmulas alimentarias y leches medicamentosas.

La propuesta busca simplificar y nominalizar el acceso de esta política pública integrando la compra de la leche fortificada y alimentos saludables a las asignaciones, con el propósito de eliminar la distribución errónea sujeta a la logística entre niveles de gobierno.

En la Argentina existen diversas experiencias de programas de transferencia monetaria que fomentan la corresponsabilidad de las familias perceptoras generando empoderamiento y autonomía, aumentando a su vez las posibilidades de las y los beneficiarios de elegir los alimentos a consumir y facilitando el acceso a una alimentación variada y acorde a las Guías Alimentarias Nacionales.

Pensar la alimentación como derecho implica cambiar la lógica de los procesos de formulación de políticas para que el punto de partida no sea la existencia de personas con necesidades insatisfechas que deben ser asistidas mediante prestaciones discrecionales, sino que estas personas sean titulares de derechos.

Los asesores del Gobierno expresaron su preocupación por la “saturación” del sistema sanitario y el “estrés” del personal hospitalario

Los epidemiólogos y científicos asesores del Gobierno en la lucha contra el coronavirus expresaron su preocupación por la “saturación” del sistema sanitario y el “estrés” del personal hospitalario, aconsejaron profundizar el control de las restricciones y plantearon su inquietud “por estar cerca del momento de tener que elegir a qué pacientes poder ingresar o intubar”.

Durante una reunión en Casa Rosada, los expertos mostraron “mucha preocupación”, pidieron más fiscalizaciones y fueron “muy elocuentes” en precisar que consideran que no es momento de relajar ninguna medida. Además consideraron que “el sistema de salud está saturado y su personal estresado”, indicaron fuentes oficiales.

Los expertos acordaron en la necesidad de contar con 72 horas más de recolección de datos para precisar la nueva etapa en el combate contra el virus.

Los epidemiólogos brindaron un panorama de la falta de camas en terapia intensiva (lo definieron como tensión en el sistema de UTI), problemas para conseguir oxígeno y hasta en algunos casos plantearon la preocupación por estar cerca el momento de tener que elegir a qué pacientes poder ingresar o intubar, añadieron las fuentes.

Estas inquietudes fueron expuestas en una reunión de dos horas, encabezada por el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, en el Salón Norte de Casa Rosada, que contó con la presencia la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca; los ministros de salud, Carla Vizzotti; del Interior, Eduardo de Pedro; de Defensa, Agustín Rossi, y de Seguridad, Sabina

También estuvieron la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra; los asesores presidenciales Cecilia Nicolini y Ricardo Forster; el director Nacional de Control de Enfermedades Transmisibles, Juan Manuel Castelli; y la directora nacional de Epidemiología, Analía Rearte.

Por el Comité de Expertos lo hicieron, por videoconferencia, los doctores Luis Cámera (Sociedad Argentina de Medicina-SAM), Omar Sued (Sociedad Argentina de Infectología-SADI), María Marta Contrini (Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica-Sadip), Susana Lloveras (Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero-Slamvi), Florencia Cahn (Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología), Elsa Baumeister (Laboratoiro de Referencia de la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud-ANLIS Malbrán).

También participaron Cecilia Freire (Asociación Argentina de Microbiología), Gonzalo Camargo (Sociedad Argentina de Emergencia), Pablo Bonvehí y Gustavo Lopardo (ambos de la Sociedad Argentina de Infectología-Sadi), Angela Gentile (Sociedad Argentina de Pediatría), Eduardo López (Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica-Sadip), Tomás Orduna (Hospital Muñiz), Pedro Cahn, Mirta Roses y Charlotte Russ (los tres de la Fundación Huésped).

Algunos especialistas pidieron seguir con las restricciones, dijeron que debe haber menos gente en la calle, y que no están de acuerdo con la presencialidad escolar, mientras otros manifestaron su opinión de la importancia presencial de los chicos en la escuela pero de manera limitada.