Los mensajes pertenecen a una captura que fue realizada por la presunta víctima. Willy McKey apareció muerto en el patio de un edificio

Se conocieron una serie de aberrantes chats que serían del escritor venezolano que fue encontrado muerto en Recoleta y una joven que lo denunció por abuso sexual en las redes sociales.

Pía”, el nombre anónimo que utilizó la joven que denunció a McKey por abuso infantil, comenzó el hilo de Twitter contando que había decidido “hablar de su experiencia de abuso con el escritor venezolano Willy McKey“.

Conocí a Willy en el microteatro 2015, yo empezaba a empaparme de una movida intelectual y cultural caraqueña de la que me moría por formar parte. En el 2015, también, tenía 15 años” inicia el hilo.

A los días, la víctima recibe un mensaje privado en la red social Twitter donde el venezolano le dice que quería entregarle una “estampita” de un proyecto propio y que fuera a su oficina en “Prodavinci”.

La denunciante cuenta que estaba “histérica de la emoción” al pensar que “había encontrado un mentor, una especie de figura paterna en la que podría confiar ambiciones literarias y en cambio recibiría alguna guía”.

Luego, Willy comienza a seguirla en Instagram. Pía dice que en esa red social se tomaba autorretratos y que “muchos los hacía sin ropa, pero los censuraba”. “Él empezó a hablarme de ellos, de lo interesantes que eran y de cómo se asemejaba mi visión a la de Gala Garrido. Estaba halagadísima”, continuó.

Él le decía que Gala necesitaba a alguien como ella y que quería que se conocieran. “Qué iba a imaginarme yo que Willy McKey es un carajo tan mentiroso como manipulador, lleno de promesas vacías y lugares comunes. Ahora entiendo que esa era una dinámica de control que ejercía“, añadió la denunciante.

 

Los abusos ocurrieron de los 8 hasta los 13. Un vecino también fue parte de los ataques. Finalmente, su hermana intervino para rescatarla. Conmoción en Misiones

Una pareja fue condenada por la Justicia de Misiones a penas de hasta 10 años por prostituir y abusar sexualmente de su hija desde los 8 hasta los 13. Un vecino también fue hallado culpable de violar a la menor.

De acuerdo con lo relatado tras la investigación, la madre, de 44 años, fue quien permitió que el vecino de la familia, un viudo de 62 años, abusara de la menor a cambio de dinero. Dos años después, cuando finalmente la víctima se atrevió a pedir ayuda, contándole a su padre lo que sucedía, un agricultor de 45 años, este en lugar de protegerla o ayudarla, también la violó.

El aberrante caso salió a la luz finalmente en agosto de 2018, cuando la hermana de la menor notó cambios extraños en su conducta e insistió con sus preguntas hasta que la chica le contó lo que había sufrido durante cinco años y pudieron rescatarla del hogar que compartía con los acusados en condiciones “humillantes y abusivas”.

La intervención de la joven logró que el caso se judicializara y los tres sospechosos fueron detenidos en forma inmediata. Después, el resultado de los estudios ginecológicos y la Cámara Gesell a la que fue sometida la víctima agravaron aún más su situación.